Cómo si no tuviéramos bastante ya con los problemas que nos acucian para perder el tiempo con chorradas. Tengo que lidiar con mis queridos vecinos que ahora le ha dado por incrementar la producción de armas de destrucción masivas, arreglar la precaria situación de las cárceles del país y proteger el medioambiente. Y todo ello sin subir los impuestos!
Y con todos esos problemas van y me presentan hoy el gravisimo problema de las llamadas no deseadas. al parecer en un remoto lugar del país se han quedado incomunicados, y puesto que hace ya tiempo prohibí por Ley que ninguna empresa pudiera llamar a los particulares para evitar a esos pesados de los Call Center que te llaman tres veces a la hora de la comida para intentar venderte cualquier basura que ni quieres ni necesitas... Pues claro, hemos estado varios días sin saber si esta buena gente está bien o no. Si, lo se, es una gilipollez. Basta con autorizar exclusivamente a los servicios de emergencias a llamar, o contactar con los familiares y punto. Pero claro, ya llegaron los listos intentando que revoque la ley y les de carta blanca para volver a las "Cold Call" una vez mas.... Huelga decir que les he enviado a donde picó el pollo. NO. Como a una empresa se le ocurra llamar a un ciudadano de Gouelandia para venderles algo juro por los dioses de mi ateísmo que les meteré el teléfono por el culo.
Mucho mas importante es intentar sacar adelante mi proyecto personal de declarar a la Gemio Persona Non Grata en Gouelandia. Lo siento, pero es que esta tipa me repatea los higadillos de una mala manera que ni yo mismo me lo creo.
En fin, mañana comienza una nueva semana de duro trabajo... A ver que esperan de mi ahora.
De la agenda personal del Presidente Gouel.
La belleza de la naturaleza se impone sobre la conciencia de la falsa moral. Ya... no tiene sentido, pero me gusta como suena.
domingo, 6 de mayo de 2012
miércoles, 2 de mayo de 2012
El Presidente anuncia su vuelta
The Gouelandia
Centinel
Hoy tras varios meses alejado de la vida pública nuestro
Presidente ha vuelto al ruedo de la política
de primer nivel. Como es de dominio público el Presidente Fundador de nuestra
nación se había apartado de la política activa debido a, en sus propias
palabras “Este país es ya lo
suficientemente adulto para no necesitarme mas, además, hace siglos que no
follo en condiciones”. Dicho lo cual dejó al mando a su Vicepresidenta, la
honorable Patria Soledades Incolumes, quien ha venido desempeñando un papel muy digno hasta
su detención por las Fuerzas y Cuerpo de Seguridad de Estado, acusada de
consumo excesivo de drogas y de mantener relaciones sexuales con varios
menores, muchos mayores y si los rumores son bien fundados. Varias especies
animales a determinar. Este escándalo al parecer sorprendió al Presidente Gouel
en su casa de campo en mitad de una fiesta, y fuentes consultadas por este periódico
afirman que tras ponerse los pantalones exclamó “Mierda! Ya le dije que no se fumara ese cactus!”. Acto seguido
acabó de vestirse, y abandonó la fiesta en dirección al Despacho Presidencial,
donde se ha personado hoy para retomar su cargo hasta las próximas elecciones
del 1 de Junio.
En el comunicado oficial ha afirmado que no pretende salir
reelegido, pero que si es la voluntad del pueblo retomará sus responsabilidades
y antepondrá el bienestar de sus ciudadanos al suyo propio.
Entre sus primeras medidas para retomar el control del país
ha estado el acabar con el debate surgido a raíz de los mensajes anti sistema a
través de la radio del grupo conocido como 'Underground Element'. Algunos de los miembros mas conservadores
de gabinete abogaban por la censura de dicha radio, sin embargo el Presidente
con su buen talante natural al que ya nos tiene acostumbrados a decidido que la
libertad de expresión esta por encima de los supuestos mensajes subversivos, y
mantendrá el derecho de todo ciudadano a expresarse libremente.
En la misma sesión ha aprobado
la pena de muerte en todo el estado Gouelandes.
Mas información en la
página oficial del Estado.
Articulo por Federico
Sapata
martes, 10 de abril de 2012
Capitulo III - Laura – la noche después -
Laura se revolvía en la cama en ese placentero estado entre
el sueño y la consciencia. Su cuerpo casi desnudo entre las sábanas de seda
blanca se contraía en pequeños espasmos de placer. Abrió sus profundos ojos de
gata y la suave luz del amanecer se filtró hasta su mente dispersando los
últimos recuerdos del sueño. Incorporó su cuerpo y se desperezó dejando
deslizar las sábanas por sus firmes pechos hasta la cintura y se frotó los
ojos.
Había sido una noche realmente extraña. Un escalofrío
recorrió su cuerpo al recordar al extraño de la pasada noche. Con un suspiró se
volvío a recostar y dirigió su mano derecha hasta su entrepierna. Allí notó sus
bragas húmedas, el sueño había sido tan intenso que las había mojado. Suspiró
mientras juguetonamente introducía su mano por debajo de las bragas y notaba el
pelo corto y bien cuidado de su pubis. Suavemente se acarició por fuera en círculos
notando el calor que desprendía su sexo y finalmente introdujo sus dedos
dentro. Contuvo un suspiro de placer. Sus padres debían de andar por la casa en ese luminoso domingo.
No tenía prisa, así que se demoró un rato jugando con su coño
en una lenta y placentera masturbación que culminó en un orgasmo fuerte e
intenso. Después lamió sus dedos, le gustaba el sabor de su sexo, el olor
intenso que desprendía tras correrse…
Realmente una noche muy extraña. Se levantó de la cama y bajó a desayunar. Vivía en un amplio chalet con sus padres y su hermano mayor donde disfrutaba de una vida razonablemente cómoda y agradable. No había nadie en la cocina así que supuso que habían salido a pasear no queriendo molestarla ras una noche de juerga - eran así de considerados -. Aún vestida sólo con la camiseta y las braguitas se sirvió un generoso tazón de cereales con leche y se sentó a comer. Estaba famélica y muy cansada y el desayuno le vino bien para recuperar fuerzas. Tras una ducha rápida se vistió y se sentó pensativa en el salón. No le apetecía llamar a sus amigas, que la bombardearían a preguntas sobre las que no tenía respuestas. Y tampoco tenía ganas de ponerse a estudiar. Así que decidió salir a dar un paseo por la playa. Era aún temprano y habría poca gente, además conocía una calita algo escondida y poco frecuentada salvo en verano, cuando los domingueros invadían cada centimetro cuadrado de arena. Odiaba a los domingueros.
Cogió su bolsa, un bikini y una toalla- por si acaso - el móvil y algo para picar mas tarde y se encaminó en su scooter hacia la cala, necesitaba pensar y estar un rato a solas.
La cala, tal y como había imaginado estaba vacía. Se tumbó sobre la arena y cerró los ojos...
La oscuridad era total. Pero sabía que no estaba sola, algo terrible estaba a su lado aunque era incapaz de verlo. Un sensación de terror invadió su cuerpo. Tenia miedo. No, pánico. Un sentimiento atávico y primario la atenazaba. No podía ver, ni oir... pero la prensencia llenaba cada rincón de la oscuridad que la envolvía. Gritó, o al menos intentó gritar ya que ningún sonido salió de su boca - ¿Aún tenía boca? - Abrió los ojos, y entre la penumbra logró por fin distinguir tres figuras.
Se había quedado dormida en la playa y había atardecido. Se incorporó, asustada de nuevo aunque con un miedo mas natural. Estaba sola y tres jóvenes desconocidos la miraban, ella conocía ese tipo de mirada, las había sufrido desde los catorce años, pero nuca le habían dado tanto miedo. Claro, que nuca había estado sola, medio desnuda e indefensa ante ellas.
Larura sabía lo que vendría a continuación y contuvo a duras penas las lágrimas. No les daría esa satisfacción.
Realmente una noche muy extraña. Se levantó de la cama y bajó a desayunar. Vivía en un amplio chalet con sus padres y su hermano mayor donde disfrutaba de una vida razonablemente cómoda y agradable. No había nadie en la cocina así que supuso que habían salido a pasear no queriendo molestarla ras una noche de juerga - eran así de considerados -. Aún vestida sólo con la camiseta y las braguitas se sirvió un generoso tazón de cereales con leche y se sentó a comer. Estaba famélica y muy cansada y el desayuno le vino bien para recuperar fuerzas. Tras una ducha rápida se vistió y se sentó pensativa en el salón. No le apetecía llamar a sus amigas, que la bombardearían a preguntas sobre las que no tenía respuestas. Y tampoco tenía ganas de ponerse a estudiar. Así que decidió salir a dar un paseo por la playa. Era aún temprano y habría poca gente, además conocía una calita algo escondida y poco frecuentada salvo en verano, cuando los domingueros invadían cada centimetro cuadrado de arena. Odiaba a los domingueros.
Cogió su bolsa, un bikini y una toalla- por si acaso - el móvil y algo para picar mas tarde y se encaminó en su scooter hacia la cala, necesitaba pensar y estar un rato a solas.
La cala, tal y como había imaginado estaba vacía. Se tumbó sobre la arena y cerró los ojos...
La oscuridad era total. Pero sabía que no estaba sola, algo terrible estaba a su lado aunque era incapaz de verlo. Un sensación de terror invadió su cuerpo. Tenia miedo. No, pánico. Un sentimiento atávico y primario la atenazaba. No podía ver, ni oir... pero la prensencia llenaba cada rincón de la oscuridad que la envolvía. Gritó, o al menos intentó gritar ya que ningún sonido salió de su boca - ¿Aún tenía boca? - Abrió los ojos, y entre la penumbra logró por fin distinguir tres figuras.
Se había quedado dormida en la playa y había atardecido. Se incorporó, asustada de nuevo aunque con un miedo mas natural. Estaba sola y tres jóvenes desconocidos la miraban, ella conocía ese tipo de mirada, las había sufrido desde los catorce años, pero nuca le habían dado tanto miedo. Claro, que nuca había estado sola, medio desnuda e indefensa ante ellas.
Larura sabía lo que vendría a continuación y contuvo a duras penas las lágrimas. No les daría esa satisfacción.
jueves, 1 de marzo de 2012
Capitulo II -Recuerdos -
Isod abrió los ojos al ponerse el sol. El sopor que lo embargaba cada mañana a la caída de la noche se desvaneció por completo. naturalmente cuando abrió los ojos solamente vio oscuridad. El vampiro era en extremo prudente - incluso paranoico- en lo que a su seguridad se refería durante las horas de sueño, cuando tan vulnerable era. Despierto no tenía miedo a nada, pero cada noche antes de sumirse en el sueño de los no muertos se envolvía en traje negro de kevlar de pies a cabeza. ocultaba sus ojos tras gruesas gafas negras y como colofón se introducía en el que posiblemente fuera el saco de dormir mas caro del mundo. Tejido en malla de acero inoxidable y cubierto con un resistente tejido sintético especialmente diseñado para no dejar traspasar la luz del sol. no contento con todos estos preparativos dormía en una habitación cerrada, sin ventanas y con una doble puerta de seguridad conectada a múltiples alarmas de movimiento y temperatura.
El vampiro no tenía miedo, pero le horripilaba la idea de morir por culpa de un accidente estúpido.
Se despojó de su peculiar atuendo y se miró completamente desnudo en el espejo de la habitación - otro mas de los muchos mitos absurdos acerca de los vampiros - Sonrió. Tenía un color casi saludable después de su aventura de la pasada noche. Su cuerpo estaba cubierto de abundante vello, en vida siempre había tenido mucho pelo - delgado pero musculoso lo cierto es que desnudo mas se asemejaba a un hombre lobo que a un vampiro - y menos a uno de esos vampiros mariquitas de Crepúsculo - pensó irónico. El era un vampiro de verdad, salvaje, voraz... y si se mostraba al sol sin duda brillaría... durante los segundos en que su piel ardiera como el mismo infierno.
Desconectó las alarmas y abrió la puerta de seguridad saliendo al amplio salón del magnifico apartamento que había alquilado tres meses atrás. Pronto tendría que dejarlo pero el vampiro no sentía pena. Hacía mucho que no estaba atado a nada terrenal y durante sus estancias en las ciudades deambulaba de un alojamiento a otro, siempre pagando en efectivo, siempre bajo diferentes nombres. Hacía tratos con seres humanos cuyas almas eran aún mas oscuras que la suya propia y que no hacían molestas preguntas cuando alguien se les acercaba con varios miles de euros en el bolsillo. Tenía pues una vida cómoda y relativamente sencilla.
Y pronto se aburriría de ella y correría al monte, donde tal vez se perdiera durante meses o años, durmiendo en la tierra excavada con sus propias manos y cazando animales y hombres para alimentarse. Sonrió pensando que si su mentora, la estirada Mayll le viera de esa guisa se moriría.
Mayll... hacía años que no pensaba en ella, pero ahora los recuerdos acudían a el, tal vez refrescados por su aventura de la pasada noche. Mayll y Lucía - cuyas bragas tenía aún guardadas - se parecían un poco e incluso olían parecido. Mayll se había convertido a los quince años - seguramente - y afirmaba tener mas de mil años por esas fechas. Era pues de apariencia frágil y joven, una morenita increíblemente hermosa con la fuerza de cien hombres y la maldad de satanás en un día realmente malo.
Pues Maylle era tan cruel y despiadada como bella. Fue la primera persona que vio cuando volvió a la vida y fue la que lo bautizó con su nuevo nombre. El vampiro recordaba con meridiana claridad como la chica resplandecía ante el y le hablaba. le hablaba de lugares extraordinarios, de sitios increíbles y de inmortalidad. Pero poco o nada oyó de todo eso, en realidad no le importaba. Estaba vivo, se sentía fuerte... y muy hambriento.
Durante la siguiente década su maestra vampira - como a ella le gustaba ser llamada - y su padawan - nunca entendió la broma -recorrieron Europa, África, América... y sembraron de muerte y dolor todos aquellos lugares que pisaron. Maylle le enseñó todos los trucos de los vampiros, como asesinar, raptar y robar. E Isod aprendió bien, muy bien. Poseía una capacidad innata para la violencia y un desprecio total por la vida humana. Así que se convirtió no solo en el amante de Mayll, si no en su brazo ejecutor. Durante años bebieron y mataron, se dieron auténticos baños de sangre bajo cuerpos mutilados mientras follaban como animales. Hombres, mujeres y niños, no importaba. Eran solo alimento y placer.
Mayll incluso llegó a presentarlo en sociedad y le llevó a conocer a algunos de los vampiros mas viejos del mundo, seres fantasmales, terribles. Habitaban suntuosas mansiones o cuevas inmundas. Tanto daba, eran poderosos y crueles. Con lo que no contaban era con que el joven recién nacido lo era aún mas.La maestra se sentía orgullosa de su nuevo alumno y lo exhibía como si fuese uno de esos niños repelentes que se saben la historia del mundo con cinco años. En una de esas fiestas es donde todo se complicó.
En un viejo castillo Galés se daba una exclusiva fiesta entre la élite de los vampiros. Eran unos pocos hijos de los milenios, unos cuantos centenarios y por supuesto, sus acólitos neo natos. En total una veintena de vampiros sedientos dispuestos a divertirse. El anfitrión, un viejo terrible que parecía haber sido el maestro de Matusalén, se había hecho llegar doscientos humanos, comprados o raptados para la ocasión. Todas las victimas eran inusualmente jóvenes y hermosas - ninguna debía superar los veinte años - y todos estaban aterrorizados. Entre la orgía de sexo y sangre los gritos de dolor y miedo se confundían con los de placer. Isod, desnudo de cintura para arriba se alimentaba de una chica medio desnuda, parecía un animal salvaje y casi aullaba de placer. Maylle se acercó a él y le acarició el cabello - tranquilo cachorrillo, bebe despacio -. Fue un comentario desafortunado que al orgulloso vampiro no le gustó. Menos aún le gustaron las risitas que oyó - Soltando a la chica moribunda se alzo en el centro del gigantesto salón. Y por vez primera miró a su alrededor. Los neo natos saltaban y brincaban dando caza a los humanos mientras los antiguos los miraban riendo desde fuera... Eran monos de circo divirtiendo a sus amos.
Maylle le miró a los ojos y lo que vio reflejado en los profundos ojos verdes de su amante fue la muerte. Isod con aparente tranquilidad se aproximó al antiguo mas cercano. Un cabrón de pelo negro y largo, delgado y casi tan alto como el. Le dirigió una mirada de desprecio. La sangre de su última victima aún corria por entre las garras y los colmillos del joven vampiro. Sonrió a su vez. Y después le hundió la mano en el pecho con tanta fuerza que lo atravesó de lado a lado. Al sacarla arrastró el corazon con su garra. Triunfante lo elevó sobre su cabeza mientras el viejo vampiro se consumia y lo estrujó sobre su boca, bebiendo avido la sangre que caia sobre el. Si la sangre humana era placentera la sangre de un vampiro milenario era pura gloria.
Bajó la vista y vio al resto de los vampiros observandole espantados. Incluso los neo natos habían dejado de lado su espectaculo para observar aterrorizados como ese joven vampiro semi desnudo, casi salvaje en su apariencia acababa de asesinar a un ser que había entrado en su tercer milenio de vida con un solo golpe.
Isod sonrió sin humor. Sus ojos verdes brillaron con luz propia. Parecia mas alto, mas terrible y poderoso. La autentica Muerte había llegado.
-Y ahora.. corred -
Algunos lograron escapar. La mayoría, mas de diez mil años de vida murieron en sus garras esa noche.
Y seguirá...
lunes, 27 de febrero de 2012
Capitulo I - La Caza -
Hoy comienzo una serie de relatos, a ver que tal. Ojo, contienen escenas de indole sexual muy explicita. Asi que ya sabes, si eres menor o no te gusta el tema, cierra la puerta al salir. Gracias. N.A.
El vampiro iba de caza. Como cada noche se sumergía en el torrente humano de la ciudad buscando sus presas entre los incautos humanos, que sin sospechar nunca de la oscuridad que lo precedía sucumbían a sus encantos sobrenaturales. Era delgado, pues habían pasado no menos de veinte años desde la última vez que un alimento sólido había pasado por sus ahora inútiles órganos antaño tan vitales. También era atractivo, no guapo, pero encantador en sus rasgos afilados y bien definidos. Con su metro ochenta de estatura tenía hoy en día una altura media muy similar a los que se suponían sus coetáneos. Pelo castaño y profundos ojos verdes se veían completados con una blanca sonrisa que para los buenos observadores ocultaba más allá del sarcasmo y la desfachatez de la que solía hacer gala algo más oscuro y siniestro. Sin embargo ni tan siquiera esos buenos observadores llegaban a sospechar nunca de la autentica naturaleza del misterioso muchacho, apenas salido de la adolescencia a sus veinte años, que tenían delante. Al fin y al cabo en estos tiempos de razón y escepticismo no había cabida para lo sobrenatural mas allá de los programas de televisión, que sin rigor alguno se hacían eco de los absurdos temas relacionados con vampiros, hombres lobo y fantasmas que entremezclaban en un absurdo maremágnum de informaciones contradictorias con visitas extraterrestres y conspiraciones internacionales. El que algunas de esas teorías resultasen ser ciertas no hacían mas que incidir en la ironía de toda la historia.
El vampiro iba de caza. Como cada noche se sumergía en el torrente humano de la ciudad buscando sus presas entre los incautos humanos, que sin sospechar nunca de la oscuridad que lo precedía sucumbían a sus encantos sobrenaturales. Era delgado, pues habían pasado no menos de veinte años desde la última vez que un alimento sólido había pasado por sus ahora inútiles órganos antaño tan vitales. También era atractivo, no guapo, pero encantador en sus rasgos afilados y bien definidos. Con su metro ochenta de estatura tenía hoy en día una altura media muy similar a los que se suponían sus coetáneos. Pelo castaño y profundos ojos verdes se veían completados con una blanca sonrisa que para los buenos observadores ocultaba más allá del sarcasmo y la desfachatez de la que solía hacer gala algo más oscuro y siniestro. Sin embargo ni tan siquiera esos buenos observadores llegaban a sospechar nunca de la autentica naturaleza del misterioso muchacho, apenas salido de la adolescencia a sus veinte años, que tenían delante. Al fin y al cabo en estos tiempos de razón y escepticismo no había cabida para lo sobrenatural mas allá de los programas de televisión, que sin rigor alguno se hacían eco de los absurdos temas relacionados con vampiros, hombres lobo y fantasmas que entremezclaban en un absurdo maremágnum de informaciones contradictorias con visitas extraterrestres y conspiraciones internacionales. El que algunas de esas teorías resultasen ser ciertas no hacían mas que incidir en la ironía de toda la historia.
El vampiro atravesaba pues la noche con la tranquila
confianza de saber que la oscuridad ocultaba grandes peligros y atrocidades, y
que el era el peor de todos los monstruos que poblaban las pesadillas de los
mortales. Vestía vaqueros y zapatillas de deporte. Otro joven mas de camino a
reunirse con sus amigos, solamente que en este caso en particular el propósito
de su camino no era un inocente botellón en alguna calle mas o menos céntrica
para después acudir a pub de rigor, baile, bromas, risas y tal vez si la noche
se le daba bien algún ocasional magreo con una chica. Su objetivo era otro, y
tal vez algunos considerarían que mucho mas terrible. Buscaba alimento.
El joven vampiro – pues era joven para los cánones de su
especie – sabía que cada vampiro de alimentaba a su manera. Conocía de casos que
buscaban su sustento solamente entre los delincuentes, los asesinos y
violadores. Cebándose en los malvados para sí justificar su existencia. Otros
hacían lo propio con los marginados, no tanto por cuestiones morales como por las
escasas posibilidades de que la policía investigara las muertes y
desapariciones de vagabundos y drogadictos.
Y otros, encumbrados en las ramas mas altas de la sociedad se limitaban
a hacerse llevar el “alimento” a lujosas mansiones donde daban rienda suelta a
las más espectaculares orgias de sangre que se puedan imaginar.
Sin embargo, tal vez por su juventud nuestro vampiro cazaba
entre las que siempre habían sido sus presas. Jóvenes guapas de la noche, arregladas, pintadas y
dispuestas a pasar un buen rato con un chico atractivo. El vampiro no sólo
buscaba saciar su sed de sangre, si no el deseo sexual al igual que cuando
respiraba.
Entró en el local, un pub tenuemente iluminado donde su
pálido rostro podía pasar perfectamente desapercibido. Pidió un ron cola, por
pura costumbre ya que es lo que solía beber cuando aún vivía y observó a su
alrededor. No tardó más de unos segundos en localizar su presa. En la esquina
derecha, acompañada de tres amigas una chica morena, no más de diecinueve, no
menos de diecisiete, a pesar de que en esos tiempos en que las adolescentes
vestían ropas que solamente unos años atrás las habría incluido en la
calificación de putas, era difícil de saberlo exactamente. El pelo rizado de la
joven caía sobre sus hombros, un ceñido vestido negro resaltaba cada una de sus
impresionantes curvas, el escote palabra de honor se esforzaba por mantener los
generosos pechos a buen recaudo y el culo, prieto y bien formado resaltaba aún más
debido a la fina cintura de su orgullosa propietaria. Era una mujer muy guapa,
los labios carnosos pintados de rojo y un poco de maquillaje era todo lo que
llevaba. Ella se sabía atractiva, sabía que su mera presencia hacía que todas
las miradas recayeran ene ella a pesar de que sus amigas resultaban bastante
atractivas, pero no podían competir con la voluptuosidad de la que hacía gala.
El vampiro la observó durante unos minutos, no solamente era
muy guapa, además reía con sinceridad, despachaba a los pesados moscones que se
le acercaban con cordialidad y trataba a sus amigas con cariño. Sin duda era
alguien a quien merecía la pena conocer…
El joven no muerto esperó al momento oportuno y cuando sus
miradas por fin se cruzaron la de ella quedó trabada con los de el. La preciosa
joven observó con sus profundos ojos negros no carentes de interés como el chico
se acercaba a ella con andares pausados y casi felinos.
Era atractivo, delgado y atlético, apenas cinco centímetros
mas alta que ella, aunque de cerca parecía más alto. La joven estudiante estaba
a acostumbrada a que todo tipo de hombres la abordaran, hombres de carrera, con
dinero y estilo que la intentaban impresionar con coches caros y enormes
áticos. Hombres guapos, trajeados y con el mundo a sus pies que se sabían muy
por encima de un vulgar chico vestido con vaqueros, y que aún y así rara vez
lograban conquistar a la alegre chica que ahora miraba embobada a su nuevo
pretendiente. Las amigas callaron un momento su alegre charla, solo para darle
la oportunidad a Lucía, pues ese era su nombre, a deshacerse del nuevo moscón
con su habitual estilo. Intentando no herir nunca a nadie, y menos a uno con
tanto valor.
Todo eso vio el vampiro reflejado en sus ojos, y reprimiendo
sentimientos que ya creía olvidados tendió la mano a su conquista.
-
Soy Isod – su voz, aunque suave llegó
perfectamente a los oídos de Lucía a pesar de la música y las conversaciones a
su alrededor. – Creo que deberíamos conocernos – Su sonrisa resplandeció en se
gesto que tan buenos resultados le daba y que en parte estaba destinado a ocultar
los colmillos tras sus labios.
-
Lucía – le contestó tomando la mano que le había
tendido el vampiro – Isod… curioso nombre, ¿de donde es?
-
Bíblico, es todo lo que se, hace veinte años que
me lo pusieron y lo cierto es que entonces no estaba en condiciones de hacer
preguntas.
Lucía sonrió creyendo equivocadamente entender la pequeña
broma privada de su nuevo amigo. Se sentía extraña, no era el tipo de hombre
por el que normalmente se hubiera sentido atraída. A pesar de que ella tenía un
año menos que Isod estaba acostumbrada desde que entró en la pubertad a salir
con chicos mayores, habiendo sido su última relación con un arquitecto de
treinta años con el que había salido durante tres meses. Este chico por el
contrario era joven, no parecía tener nada…. Nada aparte de una sonrisa sincera
y una ausencia total de miedo en sus ojos verdes de gato. Le gustaba.
-
Bueno, pues ya nos conocemos, Isod – le dijo en
un susurro – ¿estás contento? - Se habían acercado mucho, empujados por la
creciente afluencia de público y ligeramente separados de sus amigas. Apenas
estaban ahora a unos centímetros, aunque aún no se habían tocado. Lucía sintió
ante esa proximidad como un familiar escalofrío recorría su cuerpo partiendo de
su entrepierna. Siempre había sido una mujer muy sexual, habiendo perdido la
virginidad a los quince años – siempre contaba entre risas que mas que perderla
la había regalado – estaba acostumbrada a reconocer y aceptar sus impulsos
sexuales, y a satisfacerlos cuando era oportuno. Sin embargo nunca había sentido
un impulso tan fuerte de excitación por un extraño, y mucho menos sin llegar
siquiera a tocarse. Se imaginó entonces al chico abrazándola, acariciándola
metiendo esas fuertes manos por debajo de su falda y arrancándole el tanga…
Lucía sintió como le subían los colores, tenía el corazón a punto de estallarle
y sentía como el tanga se le había mojado. – Joder tía, te has corrido – pensó,
mas con sorpresa que con vergüenza.
Un súbito empujón la llevó directa a recorrer
los escasos centímetros que los separaban y chocó con el cuerpo del
desconocido, se sorprendió al comprobar que era como chocar contra una pared,
duro y firme. Era todo lo que necesitaba Lucía. Rodeó el cuello de su amante y
lo besó.
Isod estaba sorprendido, aunque
acostumbrado a la rápida desinhibición de sus conquistas esta chica era algo
especial. Sintió su beso, ardiente, apasionado. Los labios de Lucia eran
exigentes, sabían lo que querían, sabían lo que hacían. Isod no se quedó atrás
y devolvió el beso, aunque con cuidado de no provocar ninguna inoportuna herida
con sus colmillos. Sentía el cuerpo caliente y tentador de Lucía contra el,
podía oler su sexo, mojado tras el orgasmo anterior y como su cuerpo pedía
mas…. Mucho más.
Rodeó su cintura, sus manos se
deslizaron por sus curvas, le acarició las piernas entre suspiros y subió hasta
su culo. No deteniéndose introdujo sus manos por debajo del vestido. Podía
sentir ahora su piel, suave y tersa, la casi inexistente tela del tanga.
Lucía sabía que estaba dando un
buen espectáculo, y que al día siguiente tendría que darles muchas
explicaciones a sus amigas… pero ahora no le importaba. Tan sólo quería que ese
extraño joven se la follara. Sentía sus manos tan fuertes como las de una
estatua en su culo. Si decidía bajarle el tanga y subirle el vestido allí mismo
ella le dejaría, tan completamente abandonada se encontraba que no le importaba
la idea de ser follada en mitad de un pub con docenas de curiosos – muchos de
ellos conocido y amigos – por un extraño. En realidad… eso la excitaba aún más.
El vampiro no quería atraer sobre
si mas miradas de las necesarias, aunque disfrutaba del exhibicionismo no era
conveniente para el llamar la atención mas de lo estrictamente necesario. Así
que sujetando casi en volandas a su conquista cruzó el pequeño local hasta la
calle.
En sus brazos Lucía sentía como
si no pesara nada y se dejó llevar aún envuelta en una incontrolable ola de
placer. Respiró una bocanada de aire puro en el exterior. Isod la dejó en el
suelo y tendiéndole la mano la llevó hasta un callejón cercano de los muchos
del centro y cuyas antiguas paredes sin duda habían visto escenas similares a
esta miles de veces. Similares… aunque no iguales.
Isod apoyó la espalda de Lucía
contra la pared. Sin dejar de mirarla a sus ojos color de azabache deslizó la
mano derecha por la parte interna del muslo subiendo poco a poco hasta llegar a
la entrepierna. Allí estaba húmedo y palpitante el coño de Lucía. Ella abrió
aún más las piernas para dejarle hacer. Aunque no era la primera vez que tenía
sexo en la calle nunca antes se había sentido tan abandonada, tan dispuesta tan
“puta” pensó allí, en la calle, con un desconocido metiéndole mano mientras
ella se habría de piernas.
Isod bajó lentamente la ropa
interior de Lucía mientras se agachaba, dejó el precioso tanga de encaje,
regalo de un anterior amante, en los
tobillos de la chica y le subió el vestido hasta la cintura. Aspiró extasiado
el perfume de su sexo, como humano siempre le había vuelto loco el olor, pero
ahora, con sus sentidos potenciados cien veces por el vampirismo era mucho mas
intenso. El coño no estaba completamente depilado, dejando una fina línea de
pelo bien recortado a la vista. Sin dudar Isod se acercó a el y lo lamió. Lucía
suspiró aún más fuerte y el vampiro recibió un shock casi eléctrico, pues así
como su olfato era cien veces más sensible, sus papilas gustativas se veían
favorecidas por los mismos misteriosos poderes de los vampiros. El sabor era
embriagador y se puso a la tarea de disfrutarlo.
Lucía puso sus piernas sobre los
hombros del chico permitiéndole así mejor llegar hasta ella y entre espasmos de
placer un orgasmo tras otro recorrió su cuerpo. Poco podía imaginar que lo más
increíble estaba por llegar. El vampiro la dejó con las piernas en el suelo y
aproximándose a la ingle descubrió por fin sus afilados colmillos. Una ligera
incisión y empezó a chupar poco a poco la sangre mezclada con los fluidos de
Lucía.
La chica gritaba de placer
mezclado con otra cosa… y el vampiro obtenía un poco de sangre con sabor a
diosa. Al poco se elevó, su silueta parecía aún mas oscura, su presencia mas
grande y terrible. Pero Lucía no sentía miedo, estaba totalmente entregada a
el… de todas las maneras posibles.
Aún con un poco de sangre en los
labios la besó, mezclando saliva, sangre y sexo en un cálido beso. El vampiro
con un movimiento fluido que parecía la continuación natural del beso se acercó
al cuello y volvió a morderla, esta vez el caudal de sangre fue mayor. Y una
vez más a Lucía no pareció importarle.
Saciado por fin el vampiro se
retiró y observó a su amante. A pesar de la sangre tenía las mejillas aún
sonrosadas por la excitación, el vestido aún subido sin pudor alguno sobre la
cintura, mostrando su coño y un ligero hilillo de sangre deslizándose hacia el
suelo mezclado en parte con sus propios jugos.
El generoso pecho subía y bajaba, tentador… Pero Isod sabía que tomar mas
llevaría a Lucía al borde de la muerte, y aunque en multitud de ocasiones eso
no le había detenido, alimentándose de sus victimas hasta que dejaban de respirar
con su boca ansiosa sobre ellas. En esta ocasión algo lo retuvo. – Demasiado
buena para una sola vez – se intentó convencer a si mismo, imaginándose que si
no la mataba bien podría repetir en otra ocasión sus encuentros sexuales.
Aunque en su interior sabía que había algo mas profundo para no matarla.
Con delicadeza la besó en sus
labios entreabiertos, y limpió los últimos restos de sangre de su boca. Le bajó
el vestido y recogió sus braguitas. Travieso le sonrió y se las guardó en la
cazadora. Ella le acarició el rostro, maravillándose una vez más de la
extraordinaria dureza de su piel, de la fuerza de sus manos. Sabía que había algo extraño en lo que estaba
pasando, no sólo por el hecho de la ausencia de penetración, era algo más… algo
oscuro y terrible. Intentó dar un paso, pero sus piernas flaquearon
tambaleantes, y hubiera caído al suelo si Isod, con una velocidad asombrosa no
la hubiera sujetado.
-
No te hagas daño querida – dijo con voz dulce y
susurrante – nos veremos pronto.
El vampiro se marchó, dejándola
cerca de la discoteca donde se encontraban sus amigas. Lucía, sin bragas,
cansada y confusa se sentó en un banco cercano. Apenas había intercambiado un
par de frases con el desconocido al que se había entregado mas completamente
que a nadie en su corta vida. Sus amigas la vieron y se acercaron a donde se
encontraba. Sus miradas de sincera preocupación se tornaron pronto al ver su
estado en miradas pícaras y sonrisas traviesas.
El vampiro, oculto entre las
sombras dejó de escuchar los comentarios vulgares de las chicas y la
insistencia de entrar en detalles más o menos sórdidos y se alejó del lugar.
Conservaba un recuerdo de su presa, y el sabor de su sangre tardaría días en
desaparecer. Podría encontrarla cuando quisiera… y lo haría.
Continuará...
-
jueves, 16 de febrero de 2012
Paisajes espectaculares - Canaima -
En este mundo globalizado, tecnológico y masificado a veces parece mentira que sigan existiendo parajes salvajes, hermosos y lo mas importante, salvaguardados de nuestras voraces manos. Lejos de domingueros, niños con pelotas y suegras armadas de tortillas de patatas. Lugares donde el "bacalao" no ha llegado nunca y donde los domingos aún se pueden oír los pájaros y el correr del agua en lugar del partido del Domingo.
Uno de estos lugares es el increible Parque Nacional de Canaima en Venezuela. Que con sus 30 mil kilometros cuadrados es el sexto parque nacional mas grande del mundo.(top five aqui)
Sin palabras...
Dioxes, yo quiero...
Uno de estos lugares es el increible Parque Nacional de Canaima en Venezuela. Que con sus 30 mil kilometros cuadrados es el sexto parque nacional mas grande del mundo.(top five aqui)
Sin palabras...
Dioxes, yo quiero...
miércoles, 15 de febrero de 2012
Big Culos Day 2012
Bueno, pues por fin ha llegado. Tras un eterno año de espera llega el acontecimiento mas importante del... bueno, si, del año. (con Ñ, que ya nos conocemos so degenaros). Bueno, pues iba diciendo, su Majestad el Marciano vuelve a convocar sus ordas culeriles a lo largo y ancho del mundo, que digo de mundo, del Universo! para llevar el culo a todos los rincones.Y por supuesto, yo, Gouel me uno gozoso una vez mas a tan magno acontecimiento. Y para los que penséis que es una burda excusa para enseñar culos... pues ya deberíais saber que yo nunca pongo excusas para eso.
La cuestión es que llevo varios días pensando que culos deberían figurar en el blog este año, es el tercer año y cada vez resulta mas complicado buscar un tema. Comics? Actrices? Manga? Tías Buenas?de todo un poco? Hay... que complicado resulta pasarse días y días buceando entre hermosos y atractivos panderos buscando culos que sean dignos de este gran evento...
Así que este año he decidido permitirme algunas licencias y mostraros los, para mi algunos de los mejores culos del mundo. Aunque todos tienen algo en común.
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| Jessica Alba, leches! |
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| Malin Akerman. Date la vuelta, anda. |
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| Natali Portman, vale vale, no tiene un gran culo, pero me encanta |
| René Russo, todo un clasico |
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| Angelina Jolie, of course |
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| Y eso culo solo puede pertenecer a Catherine Z Jones |
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| Emma Stone, que precisamente no me deja de piedra |
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| La Diosa Hale Berry |
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| Kate Beckinsale, dulce y sexy |
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| Kirsten Dunst, parece mentira como nos ha crecido nuestra Claudita |
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| Kristin Kreuchet, exótica y misteriosa |
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| Megan Fox, será tonta pero vaya trasero! |
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| Talisa Soto, encantadora |
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| Y para el final he reservado a mi favorita, la mas hermosa y sexy, la increíble y maravillosa Lynda Carter! |
Bueno, chavales y chavalas, espero que hayáis disfrutado de estos estupendos espécimenes culeriles. Y que sepáis apreciar el esfuerzo que me ha supuesto el
Pd. Bueeeno... va.... que no se diga, también hay tíos.
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| Un tal Chris Hemsworth |
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| Hugh Jackam. Mejor no pregunteis. |
RPD. Estas fotos las he ido sableando de un montón de sitios, si alguien quiere acreditarselas, por favor lo diga, gracias.
martes, 14 de febrero de 2012
Fotografías submarinas
Impresionantes fotografías submarinas.
Por cierto, mañana es el Big Culos Day 2012, el evento blogero mas importante del año, que digo blogero! El EVENTO mas importante, PUNTO.
Y por supuesto estáis invitados a ver culos, culos y mas culos.
Mientras....
Las maravillas del mundo submarino.
Por cierto, mañana es el Big Culos Day 2012, el evento blogero mas importante del año, que digo blogero! El EVENTO mas importante, PUNTO.
Y por supuesto estáis invitados a ver culos, culos y mas culos.
Mientras....
Las maravillas del mundo submarino.
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