viernes, 22 de junio de 2007

Baja Accidente


Es increíble como puede cambiarte la vida en un momento. Vas un día con tu coche al trabajo, estas en una intercesión esperando poder incorporarte y llega un chico con su coche detrás de tí y frena con el tuyo. Él dice que no te ha visto. Pero al poco empiezas a sentir dolor y más dolor en el cuello, hombros y espalda.

Te vas a la mutua y te manda de nuevo a trabajar con un esguince cervical y de trapecio. Te vas de pastillas hasta arriba al trabajo y encima te tienen que llevar porque no puedes conducir y empiezan los dolores continuos, las náuseas, el malestar... Y cuando ya no puedes más, vas de nuevo a la mutua y te dice sorprendida la doctora "Uy, como has empeorado". ¿Cómo no voy a empeorar? ¿Si trabajo 8 horas seguidas en mi estado? Y te da la baja.

Pero lo peor de todo el bajón anímico que te da, porque empiezas una pesadilla continua y una lucha con todo. Tienes que pelear con el seguro del coche, con la mutua laboral, te buscas un abogado y mientras, tu empresa llamando para ver cuando te incorporas.

Y tu te preguntas, ¿Cómo quieren que me recupere con todo el estrés que tengo encima? Casi todos los días tengo o que ir al traumatólogo, o al médico de cabecera, o a la mutua o ha hacerme una prueba médica. Además de todos los días rehabilitación y ejercicios tres veces al día.

La rehabilitación en una localidad, los médicos cada uno en otra. La mutua te da de nuevo el alta "por mejoría" aunque ni puedes girar el cuello bien y te duele la espalda prácticamente igual. ¿Alta por mejoría? No se entera que yo voy a tener que pasar 8 horas seguidas delante de un ordenador? Pues vuelves a empeorar, acabas vomitando, te pegan un tirón la espalda y no te puedes mover y te vas esta vez a urgencias. En urgencias te dicen que deberías estar de reposo y baja, el médico de cabecera también y el traumatólogo, pero la mutua dice que no tienes causa suficiente para no poder trabajar y se niega a darte de nuevo la baja.

Te buscas la vida y te da la baja él médico de cabecera. La mutua te echa la bronca por darte la baja con la cabecera. Encima en las pruebas que te haces por tu cuenta, porque te duele mucho (y no te fias ya de la mutua), salen cosas que la mutua no te había dicho, por ejemplo que tienes un disco desplazado y te ánimo vuelve a decaer.

De nuevo a luchar con todo y con visitas cada día a un médico distinto y ahora además 2 sesiones de rehabilitación al día, más los ejercicios. Antes del accidente mi vida era mucho más tranquila, ¡por dios!. Y la empresa llama que te llama, ¿qué cuando vuelves?

¡Por favor, quieren dejarme que me recupere tranquila! A la rehabilitación tengo que ir poque me esta mejorando, pero ¿tendré que estar algo en la casa para poder hacer los ejercicios y descansar? vamos, digo yo.

Luego en rehabilitación ves a personas, que han tenido un accidente mucho peor al tuyo, que han sufrido operaciones y realmente lo están pasando mal. Piensas, estas personas están aun peor y estarán pasando también por todo esto. Que barbaridad, deberían poder recuperarse con un poco de paz.

Cuando los veo hacer los ejercicios, algunos dejan escapar alguna exclamación de dolor, pero todos los días se esfuerza e intentan conseguir otra nueva pequeña meta y muchos de ellos con sentido del humor, ¡que gran mérito tienen!. Su valor, su voluntad es increíble. Lo cierto es que hasta que no te ves un poco dentro, no te das cuenta realmente de todo lo que tiene que pasar. Desde aquí mi mas sincera admiración, por todos.

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